Apagones trastorna a la población
SANTO DOMINGO.- Los prolongados apagones mantienen a comerciantes y amas de casa en los barrios capitaleños y ciudades del interior en estado de desesperación e impotencia, según dijeron, porque la facturación sigue tan alta como si recibieran 24 horas continuas de luz, lo cual se agrava por la crisis de agua potable que padecen. “No es justo. Estamos pagando los apagones. Estamos desesperados, porque nos dan hasta 12 horas de seguido, aparte de que nos apagan y nos prenden las restantes 12 horas”, dijo Willian Añazco, dueño del colmado Amable, en el barrio Villa María de la capital.
Informó que EdeEste le factura RD$16,000 cada 30 días, sumado a que gasta más de RD$6,000 mensuales en la compra de gasoil que consume la planta de emergencia. “Esto es inaguantable. La noche del lunes la energía se fue a las 10:00 de la noche y regresó la mañana de ayer”, dijo.
Informó que puede ofertar productos que necesitan refrigeración, porque pudo adquirir la planta de emergencia, pues de lo contrario tendría que sacarlos de oferta.
El caso de Miguel Romero, dueño del colmado que lleva su mismo nombre, es aún más patético, pues a parte de que paga RD$11,000 de luz en un establecimiento pequeño, ha tenido que dejar de vender productos que necesitan refrigeración, porque la planta de emergencia que posee no opera los freezers.
“Aquí ya no se vende hog-dog, chuleta, jamón, entre otros productos demandados por mis clientes, porque se me pueden dañar con estos apagones del diablo”, dijo.
La situación en el barrio María Auxiliadora tampoco es prometedora para los comerciantes y las amas de casa que tienen pequeños negocios, pues como expresara el señor Clemente Tolentino, dueño del colmado El Chino, están “arañando” para sobrevivir.
SANTO DOMINGO.- Los prolongados apagones mantienen a comerciantes y amas de casa en los barrios capitaleños y ciudades del interior en estado de desesperación e impotencia, según dijeron, porque la facturación sigue tan alta como si recibieran 24 horas continuas de luz, lo cual se agrava por la crisis de agua potable que padecen. “No es justo. Estamos pagando los apagones. Estamos desesperados, porque nos dan hasta 12 horas de seguido, aparte de que nos apagan y nos prenden las restantes 12 horas”, dijo Willian Añazco, dueño del colmado Amable, en el barrio Villa María de la capital.
Informó que EdeEste le factura RD$16,000 cada 30 días, sumado a que gasta más de RD$6,000 mensuales en la compra de gasoil que consume la planta de emergencia. “Esto es inaguantable. La noche del lunes la energía se fue a las 10:00 de la noche y regresó la mañana de ayer”, dijo.
Informó que puede ofertar productos que necesitan refrigeración, porque pudo adquirir la planta de emergencia, pues de lo contrario tendría que sacarlos de oferta.
El caso de Miguel Romero, dueño del colmado que lleva su mismo nombre, es aún más patético, pues a parte de que paga RD$11,000 de luz en un establecimiento pequeño, ha tenido que dejar de vender productos que necesitan refrigeración, porque la planta de emergencia que posee no opera los freezers.
“Aquí ya no se vende hog-dog, chuleta, jamón, entre otros productos demandados por mis clientes, porque se me pueden dañar con estos apagones del diablo”, dijo.
La situación en el barrio María Auxiliadora tampoco es prometedora para los comerciantes y las amas de casa que tienen pequeños negocios, pues como expresara el señor Clemente Tolentino, dueño del colmado El Chino, están “arañando” para sobrevivir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario